A través de la revista Comunicas y saltando de un proyecto en otro de comunicación he acabado en la página web de AMPE, la Asociación de Medios Publicitarios de España.
Según explican en su site, el proyecto de Ampe se ha vertebrado en torno a una serie de áreas de desarrollo estratégico como son la defensa de los intereses colectivos de sus socios, ser un foro de encuentro y comunicación entre ellos y dotarles de servicios de formación e información, desarrollar estudios de investigación, entre otras.
Lo que me ha sorprendido gratamente es una iniciativa en la que dicha institución ha tenido que ver…Me refiero al Código de Conducta Comercial del Sector Publicitario Español y es que la Ampe, conjuntamente con las asociaciones de anunciantes, agencias de publicidad, agencias de medios y agencias de marketing, bajo la coordinación del Capítulo Español de la IAA, han desarrollado el primer Código de Conducta Comercial del Sector Publicitario Español.
Y es que es animante comprobar que hay gente empeñada en mejorar todo este sector y trabajar conforme a una verdadera ética profesional. Aún así, como afirmaba la profesora de Comunicación y Doctora Mónica Codina, es necesaria la recuperación de un “yo ético” que esté guiado por el compromiso con la verdad, el sentido último de la acción y la función social de las profesiones de comunicación. La ética no tiene recetas; la actividad comunicativa tampoco se puede regular mediante leyes; esto es responsabilidad exclusiva de cada individuo.
Me parece tremendamente positivo todo intento de profundizar en el ser de la comunicación con el fin de determinar las características del buen hacer profesional. Y es que ser un buen comunicador exige ser éticamente correcto. De esta manera, la reflexión sobre la comunicación lleva inexorablemente a unas exigencias éticas profesionales.
Podéis descargaros el Código de Conducta del que hablaba antes aquí.



